domingo 15 de febrero de 2009

Saioa (14-2-09)

Aquella mañana nos iba a deparar una jornada bastante dura, habíamos quedado en la plaza a las 9 de la mañana para subir el Saioa, partiendo desde el puerto de Belate.
En esta ocasión nos acompañaba Kutxo que no había subido un monte desde hacia por lo menos un año, según nos confeso.
El día estaba nubloso y un poco mas cuando aparcamos el coche en el puerto de Belate y nos calzamos las botas.
En ese momento observamos que como siempre en este monte nos íbamos a encontrar con bastante gente y es que casi no podíamos aparcar el coche en sus inmediaciones.
Una vez calzados partimos por un camino rumbo al monasterio de belate, el suelo se encontraba un poco embarrado debido a la nieve y lluvia que unos días anteriores había caído, sin embargo eso no era lo que nos iba a preocupar mas adelante.
Llegamos al monasterio de Belate y ahí tomamos una vieja pista medieval, con el suelo empedrado que nos hacia llegar hasta el viejo alto de belate, donde se podía ver, flanqueado por menhires, la vieja calzada romana y medieval que aún con el paso de los años seguía existiendo.












A partir de la calzada medieval y del alto con los menhires continuamos camino hacia el bosque que nos encaminaba a la falda del saioa, nuestra ruta era la misma que la del GR-12, y es a partir de ese momento cuando tuvimos nuestro primer contacto con la nieve, que a partir de ese momento, sería continuo durante toda nuestra jornada montañera.

Nos internamos en el bosque , siguiendo un camino que discurría a la par de una regata con agua helada del mismo monte.
El trayecto por dicho bosque fue un trayecto tranquilo que solo fue alterado por la presencia de un grupo de montañeros, que tenían la debilidad de pararse a hacer fotos o almorzar en los sitios mas inadecuados, no permitiendo al resto de los montañeros seguir su marcha con normalidad. Especialmente llamativo fue que se pararan y casi no permitieran el paso en el lugar mas dificultoso del bosque, donde el camino (una senda estrecha) deja la regata y empieza a ascender rápidamente hasta llegar a la falda del Saioa ya libre de arboles.
Cuando dejamos el bosque, vimos la cruel realidad de lo que nos iba a deparar el Saioa, nieve, viento, niebla cerrada y frío.
Aun así, comenzamos a ascender con la única guía de las estacas del GR-12, que nos indicaban el camino que nos llevaba hacia el collado, aun así era bastante difícil verlas por la escasa visibilidad que había, llegando mas adelante a ser un espectáculo donde mirases por donde mirases solo veías el color blanco.
La verdad es que era una sensación nueva, nunca antes nos habíamos encontrado en medio de un monte con una niebla tan cerrada y el suelo blanco por la nieve, lo mas parecido que habíamos visto es la típica imagen de película cuando una persona sube al cielo y entre unas nubes solo se ve el color blanco.
No faltó el comentario de que a ese momento solo faltaba que apareciera una imagen de un hombre con una túnica blanca y dijera que era un ángel , Dios, Jesús o San Pedro. jejeje....

Poco después de alcanzar el collado se nos unió un hombre a nuestra expedición, el hombre provisto de un GPS de montaña y con la escasa visibilidad no hacia mas que mirar cada poco rato la dirección a seguir, si bien cabe decir que gracias a la labor voluntaria de marcado de los GR en Navarra en el último año y a sus estacas, supimos hacia donde orientar nuestros pasos.

Continuamos nuestros pasos por una ascensión suave y por algún que otro repecho corto que nos llevó hacia la cima del Okolin (1358 m), una cima previa al Saioa, hay que pensar que desde el collado hasta dicha cima sólo hay 138 metros de desnivel.
Fue a partir de dicha cima cuando el monte se nos volvió mas duro, comenzamos a bajar el Okolin para llegar a las rampas finales del Saioa (situadas a 1230 m). Ahí al frío intenso, a la nieve y a la niebla se nos unió el viento, que desde dicha cima hasta la del Saioa sería continuo, llegando a desequilibrarnos en algún que otro golpe de viento.
Fue en esos momentos cuando nos empezamos a dar cuenta en nuestras ropas, que por donde el viento nos golpeaba se comenzaba a crear una fina capa de hielo, producto de la mezcla del frío con las gotas que desprendía la niebla.
Cuando ascendimos las ultimas y duras rampas, la nieve helada nos hizo mas de una vez resbalar, haciendo mas dificultoso la subida de los últimos 200 metros de desnivel que nos separaba de la cima.
Una vez llegados a la cima (1418 m) nos juntamos con unos Gipuzkoanos que habían subido por la otra cara del Saioa con esquis de travesía.
Ahi nos hicimos las clásicas fotos y almorzamos rápidamente, ya que el frío y el viento no nos permitió el estar quietos un buen rato, debíamos movernos.
Ahi en el Saioa volví a recordar mis campamentos y mis años de chaval y monitor de Albatros y es que es justo en dicha cima donde se encuentra un buzón del Club en recuerdo del 25 aniversario de su fundación.
Después volvimos sobre nuestros pasos y deshicimos lo andado, el tramo mas duro fue la vuelta a ascender el Okolin que junto con el cansancio y el viento se nos hizo duro.
Yo hubo un rato que lo pase bastante mal ya que me dolía mucho una mano por el frío, la sensación que tenía es la misma que cuando haces una guerra de bolas de nieve sin guantes y se te empieza a congelar la mano. Menos mal que solo me duro 10 minutos el dolor.

Mas tarde continuamos el descenso y vimos que la nieve estaba mas blanda, algún que otro resbalon y llegada al coche.

La mañana fue larga, nos costo 4 horas el subir y el bajar, lo pasamos bien, lo malo que no tuvimos ni una sola vista y un tiempo de lo mas inapacible, menos mal que no empezó a llover porque habría sido ya el colmo....

lunes 9 de febrero de 2009

Hondarribia - Euskal Gazte Sahararekin


Los días 7 y 8 de Febrero me encamine hacia Hondarribia con mi coche, el camino estaba todo nevado y la Policía Foral sólo dejaba pasar a los coches. A la altura de Lekunberri vi mas de un coche que por el efecto de la nieve había acabado fuera de la pista y no estaba nada seguro de si llegaría a Hondarribia.
Después de pasar por Donosti y recoger a una chica del grupo del Sahara y de un aviso de un ertzaina llegué a Hondarribia.
El día era nubloso, sin embargo, el albergue estaba muy bien y la gente era maja.

A las 11 de la mañana comenzamos con el maratoniano fin de semana de los grupos del sahara, tras los cuales creamos la primer plataforma de jovenes vascos con el Sahara.
Nos reunimos aproximadamente 60 jóvenes, algunos llegaron tarde por el temporal de frió y nieve , sobretodo los que venían de siberia-Gasteiz.
A la mañana tuvimos una serie de reuniones de trabajo y de presentación con la delegada del frente polisario para euskadi.
A la tarde una serie de charlas-debate sobre derechos humanos, con testimonios reales de Saharauis que habían sido torturados, etc...
Hay que decir que especialmente interesante fue la Charla del taller de Política que nos dio Txente Rekondo, las opiniones tanto suyas como de los jóvenes Saharauis sobre su situación política, sus Derechos como pueblo y sobre la guerra contra Marruecos.
Después de estas charlas cenamos hicimos una dinámica de tiempo libre (esto me recordaba a cuando era monitor de tiempo libre en mi parroquia) y nos fuimos de marcha por la parte vieja de Hondarribi.
Increíble la marcha de los Saharauis, pusieran la música que pusieran el los bares estos eran los mas animados. La noche sirvió para conocernos todos un poco mejor , para hacer buenas migas, etc....














Al día siguiente nos dividimos en grupos de trabajo (yo estoy en comunicación) y decidimos cosas a llevar a cabo como poner un blog en marcha, unas cuantas de correo etc.......
Por si alguien quiere visitar el blog es http://gaztesahara.blogspot.com
Y después de eso ya volvimos para Pamplona, la verdad es que fue demoledor y llegue cansadísimo, pero la verdad es ke fue un fin de semana muy interesante.


Ahora solo queda ir al viaje y ver como viven las personas del Sahara, sus problemas, inquietudes....

domingo 18 de enero de 2009

Santa Barbara (Aoiz-Agoitz)


La excursión de este día tuvo una serie de novedades, la primera era que Miguel se había animado a venir y la segunda que para mi era una zona desconocida.
Se trató mas de una excursión que de una ascensión montañera para llegar a un pico, sin embargo el día soleado y las bonitas vistas del pirineo me hicieron descubrir una zona que para mi y hasta ese momento eran completamente desconocidas.

Partimos de Aoiz y pronto comenzamos a ascender por una pista de cemento que mas tarde paso a convertirse en una pista de tierra. La mañana fría en un principio, hacia que estuviésemos tapados hasta arriba, en algún momento Miguel y compañía parecíamos mas un comando de asalto que unos montañeros.


Al cabo de un rato pudimos observar la gran mole de cemento que era la pared del pantano de Itoitz, una mole que fue echa para abastecer de agua al canal de Navarra y que no pocos han dudado tanto de su importancia como de su legalidad, al margen claro está de su gran impacto ambiental.
Continuamos nuestra ruta siguiendo unas marcas que poco a poco nos alejaron del camino principal por una senda entre boges y pinos, la senda no solo era de transito humano ya que pudimos observar como en las curvas mas oscuras y húmedas algún jabalí había levantado y revuelto la tierra en busca de raíces y lombrices con las que alimentarse.
Pronto seguimos ascendiendo por la senda que nos llevó de nuevo al camino principal y vimos desde las alturas la peña Izaga, Aoiz así como las tierras que había entre medio.













Después de hacer un descanso y ver las vistas continuamos hasta llegar a un camino nevado donde un caballo nos saludaba y seguía, las vistas del pirineo ya se veían, tb las de alguna formación curiosa , dos montes parecidos el uno al otro , con la forma de los pechos de una mujer.

Una vez llegados al lugar y tras perdernos un poco decidimos almorzar en un puesto de cazadores de la paloma, no estoy muy seguro pero creo que era el nº5.

Después del almuerzo y de haber intentado Miguel dar de comer al caballo que aún nos seguía al otro lado de la alambrada, nos encaminamos al alto, al mirador de santa Barbara, donde cerca se encuentra una torre de vigilancia de incendios de los Bomberos de Navarra.
Ahí las clásicas fotikos de cada uno con el pantano de Itoitz detrás, del pirineo delante nuestra, la pena fue que solo llegamos a la caseta de los Bomberos, ya que la nieve nos perdío en un bosque nevado de pinos y boges, aunque pudimos observar extrañas formaciones que la nieve helada y el viento había creado.


Volvimos por nuestros pasos yobservamos de nuevo las vistas poco antes de bajar y encaminarnos hacia Aoiz.
Aunque estaba la posibilidad de alguna caída resbalón , con cuidado y tranquilidad llegamos al puente medieval y sobre sus aguas vimos un par de grandes pájaros, según nuestro experto Natxo se trataba de una pareja de mitos.
La verdad es que no había oído hablar nunca antes de un pájaro que se llamase Mito, en fin..... tendré que aprender poco a poco.

La mañana no estuvo mal habrá que repetir algún monte por esa zona. Natxo, por cierto, para cuando esa bota de vino??????????

video

sábado 10 de enero de 2009

Peña Izaga

Kaixo Amigos:
Cuando el dia anterior quedamos para ir a la Peña Izaga en Iruñea estaba nevando. Algun amigo me comentaba que estabamos locos. En parte no le faltaba la razón ya que justo a la hora que habíamos quedado en la capital del viejo reyno hacia -2ºc, viento y ademas estaba lloviendo y nevando a ratos.
Sin embargo para nosostros, Nicolas, Asier y Julen, fue una gran sorpresa el levantarnos al día siguiente y ver que aunque los montes estaban nevados y el cielo estaba gris, no parecia que fuese a llover ni nevar.
Poco mas tarde, aunque nos encontramos con hielo camino a Reta el cielo parecía que nos iba a brindar desde la cima unas magnificas vistas del pirineo Vasco-Navarro.
Cuando llegamos a Reta el termometro del coche marcaba -3ºC, pero estabamos muy animados, no obstante para alguno de nosostros el comienzo del año montañero se inicia haciendo una visita a la cima de la Peña Izaga.
Sin embargo, vimos que la posibilidad de ver las cumbres nevadas del Pirineo ese día iba a ser mas que dificil, un milagro.

Comenzamos a caminar y ya en el mismo pueblo nos llevamos una grata sorpresa al ver unos terrenos llenos de esculturas de hierro producto de la imaginación de un artísta local , que había encontrado en dicho paraje un lugar donde inspirarse.
Seguimos nuestro camino, un camino llenos de nieve helada donde cada poco tiempo veíamos huellas de zorro, aves e incluso huellas de algun que otro jabalí.

Pronto cuando cogimos un poco de altura la naturaleza nos brindó una hermosa vista de los campos nevados. Fue en ese momento y en aquel lugar donde parecía que el milagro iba a suceder, miramos al cielo y vimos un cielo azulado. A Asier le pareció ver en la lejanía un trocito de los Pirineos nevados (lástima que no halla foto de ese instante), pero solo duro un par de minutos , por no decir segundos.


Seguimos nuestro caminar y nos adentramos despues de recorrer un camino entre campos en un bosque de Pinos, que a mas de uno le recordaba al bosque de "Kadrior" (algún día ya os comentare la coña con dicho bosque). El camino de ese bosque era sinuoso, tranquilo , con algún que otro pino caido en mitad del bosque que los bajitos como yo lo pasabamos por debajo y otros como Nico por encima. Sólo nos interrumpia nuestro camino algún que otro pájaro cantando y alguna que otra huella de zorro y Jabalí.
Nos internamos cada vez mas en nuestro camino, el monte comenzabamos a experimentar como el terreno se hacia cada vez mas enpinado, nuestro caminar entre bosques de bog, pino, nieve helada y algo de barro se hacia cada vez mas dificultoso.
Fue en ese momento cuando oimos a escasamente a unos 100 metros el grito de un jabalí, nos quedamos quietos, intentando averiguar si estaba mas cerca o mas lejos de lo que nosostros pensabamos. Pasado medio minuto decidimos continuar camino, hablando y pensado que hacer en caso de encontrarnos con dicha bestia de la naturaleza, no obstante estabamos en su territorio y lo habíamos invadido aunque solo fuera de paso.

Seguimos nuestro caminar y enlazamos al cabo de pocos minutos nuestro camino que venía de Reta con el que venía de Ardanaz, de donde parte la mayoría de la gente que sube la Peña Izaga. A partir de ahi ya nos encontramos con grupos de montañeros, que habían echo los mismos planes que nosotros, grupos de todas las edades que caminaban hacia la ermita románica que hay a pocos minutos de la cima.
Una vez llegados a la ermita nos hicimos unas cuantas fotos y proseguimos el camino, las últimas rampas se hacían cada vez mas dificultosas por la nieve helada , que resbalaba y nos hacía ser cada vez mas cautos en nuestro andar aunque poco despues llegamos a la cima.
En ella y para sorpresa de los tres no había apenas viento, nunca antes ninguno de los tres habíamos estado en dicha cima sin viento.


La cima estaba nevada, y justo cuando llegamos nos comenzó a nevar. Eran copos pequeños que nos hicieron disfrutar bastante de la cima aunque no tuviesemos ninguna vista; ver los Pirineos habría sido un milagro, incluso ver los campos y los pueblos de alrededor. Sin embargo nos permitió hacer alguna foto artística que otra.













Bajamos hacia la ermita y nos encontramos con un grupo que subía a la cima, alguno cuando pasaba la comitiva se resbaló y se fue al suelo debido a la nieve, al hielo y a una mala mirada.
Cuando llegamos a la ermita observamos que la cima comenzaba a despegarse y que por solo 10 minutos no pudimos observar el paisaje, sin embrago justo donde estabamos seguía nevando aunque cada vez mas debilmente.
Nos tomamos un buen almuerzo una vez llegada a la puerta de le ermita, el chorizo picante y el agua nos supieron a gloría, lástima el no tener vino (como a Natxo nos falta tambien una buena bota de vino).
Estando ahi nos hicimos unas fotos, observamos el paisaje de los campos (desde esa altura pudimos ver algo cuando ya nos marchabamos) y realizamos algun que otro video como el que aqui os dejo.
video
Poco despues comenzamos ha bajar por donde habiamos subido y observamos como lo que antes estaba nevado ahora era un camino de barro.
Una vez llegados al coche despues de algun resbalón y de habernos despistado en el desvío que nos llevaba a Reta, llegamos a la conclusión de que aunque no habíamos disfrutado de las vistas si que lo habíamos echo del propio monte.
La verdad es que fue una mañana montañera perfecta con un clima perfecto y a la vez extraño.
Un día que al ser tan extraño nos hizo disfrutar y ver la montaña como nunca antes la habiamos visto.